Durante el invierno Ateca y sus vecinos preparan con imaginación y fantasía las galas que lucirán, bien en febrero  o marzo, para celebrar los carnavales de gran tradición y fama en la comarca. 

Los vecinos de Ateca realizan un gran esfuerzo de imaginación y manual para hacer los disfraces, bien individuales o para un grupo, ofrececiendo calidad y originalidad. De gran tradición es el concurso de carteles anunciando la fiesta.
Hay premios a los tres mejores disfraces, bien individualmente o en comparsa, y un premio especial al mejor grupo juvenil. Por la tarde, la población infantil celebra su fiesta de carnaval.